Alfabetización, Matemática, formación docente y evaluación: las prioridades del debate educativo ya forman parte de una política en marcha, acordada con todas las jurisdicciones y sostenida en datos.

El Ministerio de Capital Humano informa que se encuentra trabajando en la reconstrucción de los cimientos de la educación, luego de años de devastación de la política educativa. La prioridad es clara: volver a los aprendizajes fundamentales, con metas concretas y evaluación de resultados.

El primer foco fue la alfabetización, donde las pruebas UNESCO ERCE 2019 ubicaban a casi la mitad (46%) de los estudiantes de 3er grado en el nivel de desempeño más bajo. Para saldar esa deuda, el Ministerio lanzó el Plan Nacional de Alfabetización, un hecho inédito en la historia de la educación argentina, con el acuerdo y el compromiso de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El Plan involucra a todo el sistema federal de Educación Primaria: autoridades políticas, equipos técnicos, directivos y docentes a cargo del aula. Asimismo, un grupo de 6.689 Escuelas Alfa -cerca de un tercio del total del país y con foco en las instituciones con mayores desafíos- recibe un trabajo focalizado. Además, se distribuyeron 8.572.831 libros de texto de Lengua y Matemática en 22.190 escuelas, junto con 4.603.150 ejemplares de Historias por Leer, la serie literaria que acompaña al Plan.

Los avances quedaron reflejados en la evaluación nacional Aprender, censal y estandarizada, que relevó a fines de 2025 a todos los alumnos de 6to grado del país. La escuela primaria argentina alcanzó los mejores resultados en Lengua de la última década: el 76,9% de los estudiantes se ubicó en los niveles satisfactorio y avanzado, y solo el 4,9% quedó por debajo del nivel básico.

En las Escuelas Alfa, los aprendizajes mejoraron en todos los niveles socioeconómicos y las brechas se redujeron. El mayor avance llegó a los sectores más desfavorecidos: en el quintil más vulnerable, la diferencia frente a las escuelas sin el programa alcanzó 17,6 puntos.

Para sostener esa medición en el tiempo, el Ministerio de Capital Humano cuenta con el primer plan plurianual de evaluación, que aporta previsibilidad y metas a la evaluación estandarizada. En noviembre de este año, la prueba censal Aprender de 3er grado sumará el módulo de Matemática, lo que consolida el alcance de la medición de los aprendizajes fundamentales.

El segundo gran desafío es Matemática. Por eso, junto con las provincias, se firmó el Compromiso Nacional por la Matemática, que se apoya en la formación docente continua, la articulación con los equipos técnicos de cada jurisdicción y la provisión de recursos específicos para el segundo ciclo de la escuela primaria y el primer ciclo de la secundaria.

En materia de formación docente, se trabaja en la planificación y readecuación de la oferta de formación docente inicial, de acuerdo con las necesidades del sistema educativo del futuro. También se concentra en una formación docente continua focalizada en la Lengua y Matemática para que docentes, directivos gestionen y consoliden aprendizajes efectivos en las aulas.

La meta es sumar tiempo de clase, por lo que se proyecta más tiempo de aprendizaje efectivo en las aulas de las Escuelas Alfa, con financiamiento nacional, para acompañar a las familias que trabajan y profundizar los aprendizajes del Nivel Primario.

El próximo paso es el proyecto de Ley de Libertad Educativa, que da más lugar a los equipos directivos y a las familias. Más participación de quienes están cerca de los chicos redunda en mejores decisiones para su aprendizaje.

Alfabetización, Matemática, formación docente y evaluación: las prioridades del debate educativo ya forman parte de una política en marcha, acordada con todas las jurisdicciones y sostenida en datos.