El cruce de diversas disciplinas profundiza el aprendizaje, pero esto sucede cuando hay diseño, acompañamiento docente y una secuencia clara. TICMAS es una empresa EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento que desarrolla propuestas interdisciplinarias STEM con impacto escalable
Explorar. Preguntar, observar y descubrir. Diseñar. Imaginar soluciones y tomar decisiones. Construir. Aprender del resultado, ajustar y volver a intentar. Esas son algunas de las acciones que hacen la diferencia a la hora de profundizar el aprendizaje, en especial cuando deben conectarse diversas disciplinas. TICMAS, la empresa Edtech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento- que integra tecnología AI-first, contenido curado y pedagogía moderna para que entidades educativas y empresas formen a estudiantes y colaboradores en cada etapa de sus vidas, desarrolla propuestas de aprendizaje que hacen del “aprender haciendo” un verdadero ejercicio educativo.
Imaginemos un grupo de chicos que a partir de masas conductoras y un circuito con LED logran crear sonidos que se reproducen en una aplicación. Nadie dijo que era una clase de física (circuitos eléctricos y conductividad, flujo de energía); o clase de música (como altura- grave/agudo- timbre, práctica musical e improvisación) ni tampoco se mencionó explícitamente que era una clase de matemática (relaciones de proporciones y fracciones) o una clase de pensamiento computacional y tecnología. Menos aún alguien planteó que se iban a trabajar habilidades transversales como el trabajo colaborativo y el Design Thinking.
Sin embargo todos esos procesos de aprendizaje tuvieron lugar mientras los chicos experimentaban, jugaban y aprendían de sus errores y aciertos. Los diversos saberes aparecieron porque el problema los necesitaba. Esa es la lógica de los proyectos interdisciplinarios, un enfoque que gana espacio en las escuelas y que cuenta con investigación rigurosa que lo respalda.
Lo que dicen los datos sobre trabajar a partir de proyectos
Un equipo liderado por Joseph Krajcik y Barbara Schneider, de la Universidad Estatal de Michigan en Estados Unidos, siguió a 2.371 alumnos de tercer grado en 46 escuelas que se dividieron en dos grandes grupos. La mitad trabajó ciencias con un currículo por proyectos y la otra mitad con la enseñanza tradicional. Al final del año, los chicos que aprendieron por proyectos obtuvieron un 8% más en el examen estatal de ciencias, de acuerdo al trabajo publicado en 2023 en American Educational Research Journal.
En el nivel secundario, un ensayo aleatorizado dirigido por Anna Saavedra, de la Universidad del Sur de California quien es fundadora y co-directora del Centro para la Investigación Aplicada en Educación (CARE, por sus siglas en inglés), comparó cursos avanzados dictados por proyectos con cursos dictados en formato de clase expositiva. Los estudiantes que trabajaron por proyectos tuvieron unos ocho puntos porcentuales más de probabilidad de aprobar el examen final.
En 2019, los investigadores Cheng-Huan Chen y Yong-Cih Yang revisaron 30 trabajos académicos con 12.585 estudiantes de nueve países. De acuerdo a lo publicado en Educational Research Review concluyeron que el aprendizaje por proyectos tiene un efecto positivo de mediano a largo plazo sobre el rendimiento académico, comparado con la enseñanza tradicional.
La letra chica: no todo proyecto funciona
Los estudios citados subrayan que los buenos resultados no surgieron a partir de proyectos improvisados, sino a partir de propuestas con un diseño cuidadoso. El programa de Michigan, por ejemplo, duraba un año completo e incluía materiales curriculares, formación para los docentes y herramientas de evaluación. El metaanálisis de Chen y Yang también encontró que el efecto varía según la materia, la cantidad de horas dedicadas y el apoyo tecnológico disponible.
El propio equipo de Saavedra reconoció que el paso a los proyectos exigió cambios pedagógicos importantes para docentes y alumnos. En otras palabras, no se trata de reemplazar la clase por una actividad suelta sino que es clave que la propuesta sea integral y que posea un espacio de formación y acompañamiento docente.
En 2022, las pruebas PISA de la OCDE incluyeron por primera vez una evaluación de pensamiento creativo en la que participaron algunos países de América Latina. Midieron la capacidad de los estudiantes de 15 años para generar, usar y mejorar ideas.
Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo sobre esos resultados mostró un dato llamativo para la región. Los estudiantes latinoamericanos rinden mejor en pensamiento creativo que en matemática, pero todavía están muy por debajo del promedio de los países de la OCDE. Los proyectos interdisciplinarios pueden ser una herramienta eficaz para potenciar esa fotografía e idear soluciones, probarlas, revisarlas y explicar las decisiones tomadas.
TICMAS y su Mundo Maker
La empresa edtech TICMAS, que trabaja con tecnología AI-first, contenido curado y pedagogía moderna diseña propuestas para escuelas, fundaciones y municipios de América Latina.
La propuesta de Mundo Maker incluye proyectos interdisciplinarios de aproximadamente 12 semanas, orga
nizados alrededor de una pregunta guía y una producción final. Cada recorrido articula contenidos de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática. Los temas parten de problemas reales como el uso racional del agua, las fuentes de energía, la movilidad o el diseño de ciudades más sustentables. También hay proyectos sobre programación, realidad aumentada y uso crítico de la inteligencia artificial con el desarrollo de habilidades claves para el talento en el mundo del trabajo.
TICMAS propone “aprender haciendo” en un presente donde el desafío para las escuelas ya no es convencerse de la importancia del trabajo por proyectos sino darle a los docentes las herramientas para sostenerlo.
No solo los docentes reciben fichas semanales, materiales, tutoriales, una rúbrica de evaluación y capacitación con acompañamiento durante la implementación sino que los proyectos se adaptan a la normativa curricular local con diversos niveles de complejidad, para ajustarlos a la edad y al contexto de cada grupo.
