La baja en la matrícula escolar impone desafíos que apuntan a la reconfiguración del sistema educativo.

Se calcula que la matrícula escolar tendría una caída del 27 por ciento en 2030, lo que equivale a 1.200.000 millones de estudiantes en todo el país. De ser así, el promedio de alumnos por docente pasará de 16 a 12 en provincias como Salta.

Así surge del informe “Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado”, de la organización no gubernamental Argentinos por la Educación, que calcula que con estos datos, entre 2023 y 2030 habrá 43.506 alumnos menos en la provincia.

La magnitud de la caída de la matrícula no será homogénea en todo el territorio nacional. Buenos Aires lidera la reducción en términos absolutos, con 510.433 alumnos menos (30,5 por ciento menos). Le siguen CABA, con 92.540 alumnos menos (que representa el 34 por ciento), y Santa Fe, con 87.770 menos (24.5 por ciento menos). Del otro lado, surge que en Santiago del Estero la matrícula disminuirá un 19,4 por ciento; en Misiones,un 20.3 por ciento y en Corrientes,el 21.1 por ciento.

Si se mantiene constante la cantidad de cargos docentes, las jurisdicciones con menor cantidad de alumnos por maestro serán Catamarca, CABA y La Pampa, con entre 7 y 8 estudiantes por cargo docente. En el extremo opuesto, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Misiones continuarán con los valores más altos, en el rango de 13 a 15 alumnos por docente.

También se proyecta una reducción en la cantidad de grupos numerosos. Si se mantiene constante la cantidad de secciones registrada en 2023, la proporción de secciones con 25 a 29 alumnos descenderá del 29,4 por ciento al 3,5 por ciento del total, y aquellas con 30 o más alumnos pasarán del 14,1 por ciento al 0,4 por ciento. En contraste, las secciones pequeñas experimentarán un crecimiento significativo: las de 15 a 19 alumnos aumentarán del 17,5 por ciento al 48,8 por ciento, y las de menos de 15 alumnos, del 4 por ciento al 22,2 por ciento del total. Este fenómeno se replicará en todas las provincias, aunque con distinta intensidad.

Argentinos por la Educación sostuvo que, de concretarse la caída anunciada por el análisis de datos, en 2030 el sistema demandaría 50.34 secciones y 71.250 cargos menos a nivel nacional. En Salta ese número sería de 1.822 secciones y 2.720 cargos docentes menos para dentro de cuatro años.

Desafíos para mejorar

Frente a este escenario, los investigadores propusieron una serie de estrategias para aprovechar los recursos disponibles de manera más eficiente y basada en evidencia. Entre las alternativas, destacan la reorganización de secciones con baja matrícula, la reasignación del plantel docente hacia tutorías o programas que adapten la enseñanza al nivel de aprendizaje, la extensión de la jornada escolar y el fortalecimiento de programas de apoyo no académicos.

Otra alternativa que plantea el informe es reorientar parte de los recursos, de manera planificada y respetando los derechos adquiridos, hacia materiales y recursos pedagógicos, infraestructura o evaluación y acompañamiento docente. Los autores resaltan que la transición demográfica en curso exige una planificación de mediano plazo, con mecanismos de diálogo entre los distintos actores del sistema educativo.

Sesenta unidades cerradas en 20 años

La ministra de Educación de Salta, Cristina Fiore,afirmó que la provincia viene trabajando ante el escenario que plantea el descenso de la tasa de natalidad, que alcanza un 40.1 por ciento entre 2014 y 2023.

De todas maneras, dijo que por el momento esta merma en la población más joven no afectó significativamente en el alumnado salteño, que involucra unos 460 mil estudiantes.

“Lo que se plantea es como reconfiguramos estos datos”, indicó la ministra al afirmar que es necesario comenzar a erradicar falencias como la falta de personal de maestranza y de preceptores en las unidades educativas.

Fiore sostuvo que en la provincia en 20 años se cerraron 60 unidades educativas por falta de alumnos. Esta situación se registró, sobre todo, en las unidades educativas destinadas a niños y niñas que viven en zonas inhóspitas de la provincia, y que en muchas ocasiones son parte de familias que suelen migrar por trabajo.

“Esta situación nos da la oportunidad de redistribuir a las personas que tenemos, de modo tal de contar con escuelas bien cubiertas y maestras con menos alumnos”, dijo Fiore al indicar que el objetivo final es “que nadie quede afuera”.

Cinco mil nacimientos menos desde 2022

El Registro Civil de la provincia, en tanto, informó ayer que desde 2022 a 2025 se registraron alrededor de cinco mil nacimientos menos.

La titular de la dependencia, Fernanda Ubiergo, detalló que en 2022 hubo 19.178 inscripciones de nacimientos; en 2023, 17.482, y durante 2024 se contabilizaron 14.622, para llegar a 2025 con 14.066 inscripciones.

“Si se toman estos números desde 2022 a la fecha, se registraron alrededor de 5 mil nacimientos menos”, afirmó.