Tiene 1280 alumnos y compite por el Global Schools Prize, que reparte un millón de dólares entre las instituciones ganadoras

Es la primera vez que se realiza y ya hay una escuela argentina entre los 50 finalistas. La Fundación Varkey, en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), anunció en septiembre último la primera edición del Global Schools Prize, un reconocimiento internacional que distinguirá a escuelas de todo el mundo en diez categorías claves: transformación con IA; artes, cultura y creatividad; educación basada en carácter y valores; ciudadanía global y construcción de paz; salud y bienestar; superación de la adversidad; educación inclusiva; ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM); sostenibilidad, y desarrollo docente.

Esta mañana se conoció el listado de los colegios de todo el mundo que llegaron a la instancia de finalistas y se supo que hay una escuela argentina entre ellas: el Instituto San José de Calasanz, en Hurlingham, provincia de Buenos Aires. Se trata de una institución que impulsa distintos proyectos vinculados con la construcción de la paz y los derechos humanos, y trabaja brindando atención psicológica a niños en situación de vulnerabilidad social, muchos de ellos víctimas de abuso.

Así, participará por el Global Schools Prize 2026, la iniciativa que celebra a las escuelas más innovadoras y de mayor impacto del mundo, que “están reimaginando la educación para el futuro”, según definen los organizadores del galardón. El premio reparte 1 millón de dólares.

Fue seleccionada entre casi 3000 nominaciones y postulaciones de 113 países de todo el mundo. Es finalista en la categoría “Global citizenship and peacebuilding” (Ciudadanía global y construcción de la paz), con el apoyo de Learning Planet Institute, una organización internacional dedicada a transformar la educación a través de la investigación, la innovación y la colaboración interdisciplinaria.

Estamos fascinados. Estamos muy contentos porque presentamos un proyecto que venimos desarrollando desde que el colegio se fundó, en 1990. Tenemos un Programa de Cultura de Paz y Solidaridad que se lleva adelante a través de una materia llamada Formación Humana, que articula con el departamento de Vida de la Naturaleza, a través del cual se hacen convivencias y campamentos”, dijo a LA NACION el director general de la escuela, Marcelo López Virra.

Los ganadores se conocerán a fin de año: una escuela obtendrá el Global Schools Prize y USD$500.000 para ampliar su visión, mientras que las 10 ganadoras en cada categoría recibirán USD$50.000 cada una.

El Instituto San José de Calasanz inició aquel año sus actividades con apenas 18 alumnos y hoy en esta institución se forman a unos 1280 estudiantes. Desde la organización del premio se destacó el Programa de Cultura de Paz y Solidaridad, que involucra a los estudiantes desde los 3 años hasta la secundaria.

Entre los hitos que se destacan figura que el colegio fue sede de una Cátedra Unesco en Educación para la Paz (2004) y que es miembro de PEA-Unesco desde 1996, una red mundial que conecta a más de 12.500 instituciones educativas en 182 países para promover la cultura de paz, el desarrollo sostenible, el diálogo intercultural y la educación de calidad.

También es parte del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (Cipdh-Unesco) y de la Red Iberoamericana de Educación en Derechos Humanos de la Organización de Estados Iberoamericanos (OIE). En 2021, la escuela fue declarada “Embajada de Paz” por esa organización.

También se destaca que sus estudiantes han ganado el bronce del Unesco- Mondialogo (2006), el premio Unesco-Korea Sponge (2021) y el premio “Pulso Joven” de Cipdh-Unesco (2024). En 2024 la escuela recibió el premio “Emprendedor Solidario” y en 2025, la provincia de Buenos Aires le otorgó el sello “Empresa Socialmente Comprometida”.

“En el nivel terciario, que tenemos la carrera de Psicopedagogía, también generan proyectos solidarios que, de hecho, en 2012 nos llevó a crear un proyecto que se llama Casa Ceiec, conveniado con el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia. Recibe niños derivados por escuelas estatales, por el servicio local de promoción y protección de los derechos del niño, o por los juzgados de familia de Morón. Son chicos con problemas de aprendizaje o que han vivido vulneración de derechos, maltrato y abuso. La atención es gratuita, por supuesto”, agregó López Virra.

Actualmente, Casa Ceiec (significa Centro de Estudios Iberoamericanos para la Educación y la Cultura, con sede en Villa Tesei, Hurlingham) brinda apoyo psicológico y educativo gratuito a 120 menores y ya cuenta más de 500 egresados hasta la fecha.

Según se informó, desde los comienzos de la institución, los estudiantes vienen impulsando distintas campañas que abordan la problemática de la falta de vivienda, la búsqueda de personas desaparecidas, la ayuda solidaria ante desastres naturales y sociales. Entre otras iniciativas se menciona el envío de 20 camiones para los inundados de Luján en 2015. Desde 1998, se aplica el “Model UN”, que es una simulación educativa y académica del sistema de la Organización de las Naciones Unidas en la que estudiantes representan a diplomáticos de diferentes países. También se destacaron las jornadas de plantación de árboles.

Según se informó desde la Fundación Varkey, la institución cuenta con el respaldo de figuras relevantes en la construcción de la paz, tales como el jurista español Baltasar Garzón, del ex director general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza y la activista Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. “El Instituto San José de Calasanz convierte la paz en una práctica concreta”, señalaron los organizadores del premio.

“Nunca pensamos que íbamos a estar clasificados dentro de los 50. Ya esto es un premio, un reconocimiento enorme. Nuestra comunidad es de gente trabajadora, de clase media trabajadora y con un nivel de subocupación realmente importante. Así que esto también es un reconocimiento para ellos, porque la mayoría hace un esfuerzo importante para para mandar a sus hijos a la escuela. Y, sobre todo, para el personal docente, que realmente es un equipo de lujo”, concluyó López Virra.

¿Cómo surge el Global Schools Prize?

Fundado por el reconocido pionero de la educación y filántropo Sunny Varkey, el Global Schools Prize de 1 millón de dólares es el premio más grande de su tipo. El anuncio de las 50 finalistas reconoce a escuelas destacadas de todo el mundo que “demuestran un compromiso y una ambición excepcionales por sus estudiantes, independientemente de sus circunstancias, asegurando que cada alumno tenga la oportunidad de desarrollarse plenamente”.

Las 50 escuelas preseleccionadas reciben una insignia del Global Schools Prize, que simboliza un impacto y logros de nivel mundial en áreas que van desde la transformación con IA hasta el desarrollo docente. Estas escuelas también pasan a formar parte de la Global Schools Network, accediendo a alianzas, desarrollo profesional y oportunidades de colaboración global con otras instituciones líderes.

Según se explicó, se busca destacar a las “escuelas y los equipos docentes que estén haciendo la diferencia”.

Las escuelas en la Argentina y en la región representan el gran espacio de aprendizaje, y es allí donde casi todos nosotros ponemos nuestra esperanza y expectativas. Pero a veces le pedimos mucho a la escuela y la reconocemos poco. Este premio busca reconocer ese lugar de posibilidad y esperanza. Busca que, como sociedad, acompañemos un poco más aquellas expectativas de transformación”. Agustín Porres, director regional de Fundación Varkey.

Por Evangelina Himitian