PorMariana Kozodij

El fútbol vuelve a parar el planeta. 48 selecciones, 104 partidos y 39 días de competencia repartidos entre Estados Unidos, México y Canadá hacen que las aulas no queden exentas de este fenómeno deportivo y cultural que puede transformarse en una oportunidad educativa

“A mí el mundial no me interesa”, es una frase que suele escucharse a veces, de forma aislada, una vez que comienza una nueva Copa del Mundo. Pero lo cierto es que es imposible escapar a la marea de entusiasmo y distracción que empieza a jugar una vez que se activa el torneo.

La escuela en todos sus niveles entra en modo “mundialista” ya sea para compartir una inauguración, ver algún partido de la selección nacional, o simplemente hablar de todo lo que sucede alrededor de la copa del mundo. Esa “fiebre” puede alterar aprendizajes e intereses, pero también puede convertirse en un combustible para el entusiasmo colectivo entre estudiantes.

Compartimos algunas ideas para sacar el mayor provecho del mundial en el aula y que el aprendizaje no se detenga y clasifique hasta la final.

La geografía en la primera línea

Conocer a fondo las ciudades de los países sedes en las que se juega el Mundial (11 en Estados Unidos, 3 en México y 2 en Canadá) permite aprender muchísimo sobre América del Norte.

Los mapas pueden transformarse en un gran aliado para trabajar geografía física, distancias, zonas horarias y desplazamientos. También aprender de cada uno de los ecosistemas y habitantes de los tres países es un ejercicio valioso. Además ubicar a todos los países participantes lleva literalmente a recorrer todos los continentes o a preguntarse sobre Uzbekistán, Jordania, Cabo Verde y Curazao ¿dónde están? ¿qué idiomas hablan?

¿Cómo afecta el clima a los partidos que se juegan en junio en el norte de Canadá versus en Texas? Las condiciones climáticas, demográficas y culturales pasan a ser nuevos puntos de interés para los alumnos.

México alcanzará un récord histórico al convertirse en el primer país en organizar partidos de tres Mundiales distintos (1970, 1986 y 2026), un ejercicio para pensar es ¿cómo era el mundo en cada una de esas ediciones? y así abrir una línea histórica.

La estadísticas del fixture

El nuevo formato de 12 grupos con 48 selecciones invita a hacer de las matemáticas y la probabilidad nuevas herramientas de interés. El fixture se llena de números y preguntas ¿Cuántos partidos posibles hay en la fase de grupos? ¿Cómo se calcula quién avanza si hay empate en puntos?

El prode mundialista puede motivar a los cálculos más extraños y satisfactorios en especial a partir del correr de las semanas y las diversas instancias de clasificación con los posibles cruces entre grupos.

Además esta edición llega cargada de récords y expectativas. El torneo contará con 40 partidos más que la edición anterior de Qatar 2022, lo que exigirá una logística sin precedentes en la historia de la FIFA y muchísimas posibilidades matemáticas a medida que avancen las semanas.

Historia y cultura

Cada selección es una entrada a la historia de su país. El debut de Haití, la historia de Jordania ¡su primera Copa del Mundo!, o el retorno de Arabia Saudita son algunos de los disparadores para investigar contextos geopolíticos, migraciones, conflictos y diversidad cultural.

Pero no solo se trata del campo de juego; entender costumbres a partir de las hinchadas también puede ser un gran ejercicio educativo. Comparar los himnos nacionales, banderas y símbolos de selecciones debutantes o poco conocidas puede ser enriquecedor.

Trabajar con la diversidad de las delegaciones, por ejemplo jugadores nacidos en un país que representan a otro. ¿Qué dice eso sobre la globalización, la migración y la identidad?

Educación ciudadana

El Mundial es un espacio para reflexionar sobre fair play, nacionalismos, y el rol de los medios en la construcción de héroes y villanos.

También es una oportunidad para discutir el impacto ambiental y económico de megaeventos y entender cómo el fútbol puede hacer vibrar a la humanidad bajo una pelota.

Lengua y escritura

Analizar la cobertura del Mundial para enseñar géneros periodísticos: crónica, entrevista, infografía, noticia y aprender a leer con pensamiento crítico en un momento donde la inteligencia artificial impacta en la forma de informarnos.

Aprender a narrar los partidos o eventos puede ser también un ejercicio estimulante que permita encontrar la propia voz e incluso analizar la forma en que se relata la experiencia deportiva en los diversos países puede abrir nuevas oportunidades de aprender palabras, y costumbres.