Confirmada su reelección, el rector de la UNNE, Omar Larroza habló ante la Asamblea Universitaria. Agradeció primero a su familia, a quienes acompañaron la gestión estos primeros cuatro años, a quienes votaron por un segundo mandato y a quienes trabajaron y continuarán el camino hasta 2030. Recordó el valor de docentes y no docentes, graduados y estudiantes; y en el marco de los 70 años de la institución, resaltó el trabajo conjunto con los gobiernos de Chaco y Corrientes. Reafirmó los principios democráticos, reformistas y de cogobierno que nos legó la gesta de 1918.
“Volver a ser elegido para guiar los destinos de nuestra querida Universidad Nacional del Nordeste es la victoria de un proyecto colectivo, de una forma de entender la educación superior pública y de un compromiso inquebrantable con nuestra región”, aseguró al inicio.
“Nos esperan años de desafíos, de innovación, de seguir ampliando derechos y de consolidar una universidad cada vez más inclusiva y de cara a su pueblo”, dijo y finalizó su discurso con una invitación a “seguir caminando juntos, dentro de la institución o en las calles como lo hicimos estos difíciles años que nos tocó gobernar, con la mística reformista intacta y la alegría de saber que el futuro de la UNNE lo escribimos entre todos”.
A continuación, el discurso del rector de la Universidad Nacional del Nordeste, Gerardo Omar Larroza, tras ser reelecto para el período 2026-2030:
Estimados asambleístas, decanos, docentes, estudiantes, graduados y nodocentes, familia:
¡Qué día de celebración democrática en nuestra universidad que estamos viviendo hoy!
Permítanme iniciar estas palabras con el corazón abierto y desbordado de gratitud.
En los días de mayor exigencia, hay un refugio que nunca falla. Por eso, mi primer y más profundo agradecimiento es para mi familia. Gracias por el aguante incondicional, por comprender las ausencias, por ser mi cable a tierra y el abrazo que me sostiene siempre.
Quiero agradecer con orgullo a mi equipo político y a mi equipo de gestión. Compañeros y compañeras de ruta que no le escatiman horas al día, que transforman los problemas en soluciones y que defienden este proyecto con el cuerpo y el alma. Gracias por los sueños materializados, por las discusiones profundas y en serio, por sobrellevar la tensión que conlleva estos lugares con más compromiso y acompañamiento.
Mi gratitud infinita a los asambleístas que hoy me honraron con su voto, y a los decanos y decanas de nuestras facultades, que se comprometieron desde el primer minuto con una visión de universidad integrada, solidaria y de excelencia. Gracias por la confianza; esa confianza es el combustible para lo que viene.
Y por supuesto, a la comunidad en general que le da vida a nuestras aulas, pasillos, gabinetes, bibliotecas y laboratorios:
A los docentes y nodocentes, los pilares cotidianos que hacen que la UNNE funcione con calidad, calidez y prestigio.
A los graduados, que llevan la bandera de nuestra universidad a cada rincón del mundo profesional.
Y de manera muy especial, a los estudiantes. Ustedes son la razón de ser de esta institución. Gracias por su rebeldía constructiva, por su frescura y por marcarnos el rumbo constantemente. Cuando la gestión se vuelve burocrática, mirar a los estudiantes nos devuelve siempre el norte.
La UNNE es una universidad que late en el corazón del Nordeste argentino hace 70 años. Por eso, quiero celebrar y agradecer profundamente la sinergia y el trabajo codo a codo con los gobiernos provinciales de Chaco y Corrientes, así como con los municipios del interior de ambas provincias.
Sin esta articulación gubernamental, estratégica y constante, nuestra universidad no tendría el arraigo territorial que hoy nos enorgullece. Gracias a esta sinergia, la UNNE llega adonde antes no llegaba, rompe barreras geográficas y transforma la realidad socioproductiva de nuestra región. La universidad pública se consolida en el territorio o no es universidad.
Mirar hoy este auditorio me hace viajar inevitablemente en el tiempo. Yo soy un hijo de la universidad pública. Esta casa me vio nacer y crecer en cada una de sus facetas: aquí fui un joven estudiante lleno de sueños, aquí me abracé a la militancia estudiantil, aquí aprendí el valor del debate como consejero, aquí me formé como profesor, y aquí caminé la gestión desde la facultad hasta tener el honor de ser su Rector. Conozco cada rincón de nuestra UNNE porque la viví, la milité y la siento desde las bases.
Por eso, esta celebración no es solo por lo que viene, sino por lo que defendemos. Hoy reafirmamos con alegría y con fuerza los principios democráticos, reformistas y de cogobierno que nos legó la gesta de 1918.
Creemos en una universidad donde todas las voces cuentan, donde el debate de ideas nos enriquece y donde la autonomía es la garantía de nuestra libertad científica y académica. El cogobierno no es solo un mecanismo institucional; es nuestra forma de convivencia, nuestro orgullo y nuestra mayor fortaleza.
Querida comunidad de la UNNE: hoy celebramos, nos abrazamos y nos alegramos por el camino recorrido. Pero mañana nos volvemos a arremangar. Nos esperan años de desafíos, de innovación, de seguir ampliando derechos y de consolidar una universidad cada vez más inclusiva y de cara a su pueblo.
Los invito a seguir caminando juntos, dentro de la institución o en las calles como lo hicimos estos difíciles años que nos tocó gobernar, con la mística reformista intacta y la alegría de saber que el futuro de la UNNE lo escribimos entre todos.
¡Viva la universidad pública! ¡Viva la Universidad Nacional del Nordeste!
¡Muchas gracias!
