Un estudio realizado por especialistas del CONICET mostró que los alumnos de primer grado que participaron del programa “Aprendo Leyendo” obtuvieron mejores resultados en comprensión lectora que las cohortes anteriores
En Chaco, un nuevo método de alfabetización estructurada permitió que estudiantes de primer grado dupliquen sus resultados en comprensión lectora en comparación con el año anterior. Se trata del programa “Aprendo leyendo”. La aplicación del enfoque se realizó durante el ciclo lectivo más reciente en todas las escuelas públicas de la región, con resultados medidos a fines de año.
Las autoridades provinciales decidieron realizar el cambio luego de décadas de resultados negativos en pruebas nacionales como Aprender. El equipo liderado por Florencia Salvarezza, investigadora de CONICET, condujo la investigación y el monitoreo del proceso.
Los datos muestran que la provincia pasó de ubicarse entre las últimas en alfabetización a presentar avances significativos en solo un semestre de implementación. La base del nuevo método reside en enseñar explícitamente las letras, los sonidos y la práctica sistemática de lectura y escritura.
Resultados de la alfabetización en Chaco
El método estructurado se aplicó en todos los primeros grados de la provincia del Chaco durante el ciclo escolar que comenzó en junio. Los estudiantes recibieron materiales nuevos a mitad de año y participaron en ejercicios diarios de lectura y escritura.
Al final del ciclo, los exámenes de comprensión lectora revelaron que los chicos duplicaron los resultados obtenidos por los estudiantes del año anterior, quienes habían seguido el método tradicional.
Salvarezza detalló en Infobae Al Mediodía que “el proceso tomó solo un semestre y los resultados se obtuvieron antes de completar un año lectivo completo”.
Las pruebas de comprensión consistieron en la lectura de un párrafo sencillo y la respuesta a siete preguntas simples. El nuevo enfoque permitió que casi todos los alumnos superaran ampliamente los niveles de comprensión logrados con el esquema anterior.
Contexto nacional y antecedentes pedagógicos
Desde los años ‘90, Argentina experimentó una caída sostenida en los índices de alfabetización. Hasta esa década, el país figuraba entre los mejores de América Latina. Para 2019, los resultados nacionales ubicaban a Argentina en el décimo puesto regional
El cambio implementado en Chaco se diferencia de la tendencia histórica de las escuelas argentinas, que mayoritariamente aplican métodos constructivistas. Estos se basan en la idea de que los chicos adquieren la lectura gradualmente, a partir de estímulos y experiencias personales, en vez de una instrucción directa y explícita.
Salvarezza explicó: “El cambio fundamental es enseñar a leer. Suena raro, pero el maestro tiene que enseñarle a los chicos a leer. No tiene que gestionar que cada uno solito aprenda a leer, porque leer no es un proceso madurativo. Hay que aprender”.
En tanto, en el método tradicional, se espera que el niño construya la lectura de forma autónoma, lo que limita los resultados, según explicó la especialista.
Características del método estructurado
El enfoque adoptado en Chaco promueve la enseñanza sistemática de la correspondencia entre letras y sonidos, la práctica constante y la intervención directa del docente. Los alumnos trabajan con libros de lectura y cuadernos de ejercicios individuales, avanzando en la decodificación de palabras y en la escritura simultáneamente.
Salvarezza remarcó: “Tenés que poder transformar un símbolo, un grafema, una letra en un sonido para leer y transformar un sonido en una letra para escribir. Codificar y decodificar”.
A diferencia de la práctica común en otras provincias, donde la instrucción explícita suele minimizarse para evitar frustraciones en los estudiantes, el método estructurado se basa en la repetición y la corrección permanente. El proceso busca reducir la dispersión de resultados dentro del aula, logrando que todos los alumnos avancen de manera homogénea.
Resistencias y aceptación docente
La implementación del nuevo método encontró resistencias iniciales entre el cuerpo docente, quienes manifestaron dudas sobre la eficacia y la necesidad del cambio.
Salvarezza relató que algunos maestros se negaron a aplicar el método al comienzo, pero la percepción cambió rápidamente tras observar los avances de los estudiantes: “Hay docentes que empiezan y te dicen: ‘No, yo esto no lo voy a hacer’. Hasta que a los tres días de hacerlo ven que los chicos aprendieron y dicen: ‘A ver’”.
La aceptación del método creció de forma progresiva durante el semestre. Según Salvarezza, “la aceptación docente al cabo de la implementación de seis meses, en general, es del cien por cien y todo el mundo quiere más”. El entusiasmo de los alumnos, que reciben sus materiales de lectura y escritura, también contribuyó al éxito de la experiencia.
La ministra de Educación del Chaco, Sofía Neidenoff, impulsó la reforma, que ahora se extiende a los tres primeros grados de la primaria.
