En CABAi se reunió el Congreso Nacional Ordinario de Delegados de la Unión Docentes Argentinos (UDA), ámbito en el cual se ratificó el compromiso histórico, firme e inquebrantable de nuestra organización con la defensa de la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad, entendida como un derecho social fundamental y como una responsabilidad indelegable del Estado.
Este Congreso Nacional levantó su voz y manifestó, por aclamación:
Exigir la urgente convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, ámbito institucional indispensable para discutir mejores condiciones salariales y laborales, financiamiento educativo y políticas educativas orientadas al fortalecimiento real del sistema educativo nacional.
Advertir que sin inversión educativa suficiente no hay igualdad de oportunidades, no hay justicia social y no hay futuro posible para la educación pública.
Por eso, sostuvo la necesidad de incrementar la inversión educativa para garantizar infraestructura escolar segura y adecuada, equipamiento tecnológico, conectividad, materiales pedagógicos y condiciones dignas para enseñar y aprender en todo el territorio nacional.
La escuela pública no puede seguir funcionando únicamente sobre el esfuerzo de la docencia y de la comunidad educativa.
Reafirmar la importancia del fortalecimiento de la formación docente continua, gratuita y en servicio, como herramienta fundamental para el desarrollo profesional y para la mejora permanente de la calidad educativa.
Exigir la consolidación de escuelas seguras, libres de violencia y con equipos interdisciplinarios que acompañen las complejas realidades que atraviesan las comunidades educativas. Reafirmar que una educación pública de calidad requiere financiamiento suficiente, diálogo social, participación democrática y respeto irrestricto por los derechos de las y los docentes.
La docencia argentina no renuncia a sus derechos y no permanecerá en silencio frente a aquellas políticas que desconozcan el valor social, pedagógico y humano de quienes sostienen cada día la educación pública.
No se concibe, en ningún país que aspire seriamente al desarrollo, que la política educativa sea diseñada de espaldas a las y los docentes. Quienes todos los días sostienen las aulas, interpretan las necesidades de las comunidades educativas y garantizan el funcionamiento real del sistema educativo deben ser escuchados, respetados y convocados a participar en las decisiones que definen el presente y el futuro de la educación argentina.
POR ELLO, LA UNIÓN DOCENTES ARGENTINOS SE DECLARÓ EN ESTADO DE ALERTA Y MOVILIZACIÓN.
